En el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, especialistas y organizaciones señalan que aún existen desafíos relacionados con cuidados, salud, seguridad económica y protección de los derechos de las personas mayores.
Cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para visibilizar las distintas formas de violencia, discriminación y abandono que enfrentan millones de personas mayores en todo el mundo.
Si bien el maltrato hacia las personas mayores suele asociarse con agresiones físicas o psicológicas, especialistas señalan que también puede manifestarse a través de la falta de acceso a servicios, la exclusión social y la ausencia de políticas públicas que respondan a las necesidades de una población cada vez más longeva.
En México, el envejecimiento de la población plantea nuevos retos para las instituciones públicas y la sociedad. Diversos expertos coinciden en que el país debe avanzar de un modelo basado principalmente en la asistencia social hacia un enfoque integral de derechos humanos, igualdad de género y envejecimiento activo.
El desafío de construir un sistema nacional de cuidados
Uno de los principales pendientes es la creación y consolidación de un sistema integral de cuidados que garantice atención adecuada a las personas mayores que viven con algún grado de dependencia.
Actualmente, gran parte de las labores de cuidado recaen en familiares, especialmente mujeres, quienes suelen asumir estas responsabilidades sin apoyos suficientes ni reconocimiento económico.
Entre las acciones que especialistas consideran prioritarias se encuentran la profesionalización de personas cuidadoras, la creación de centros de día, el fortalecimiento de servicios comunitarios y la implementación de apoyos para quienes brindan cuidados de manera permanente.
Ciudades más accesibles para una población que envejece
La infraestructura urbana también representa un desafío importante.
Banquetas en mal estado, transporte público poco accesible, falta de rampas y espacios públicos que no consideran las necesidades de las personas mayores pueden limitar su movilidad e independencia.
La construcción de ciudades amigables con el envejecimiento es una de las recomendaciones impulsadas por organismos internacionales para favorecer la participación social, la autonomía y la calidad de vida durante la vejez.
Combatir el edadismo y promover la inclusión laboral
Aunque existen programas de apoyo económico para personas mayores, especialistas señalan que persiste la discriminación por edad en distintos ámbitos, particularmente en el mercado laboral.
Muchas personas que desean continuar trabajando después de los 65 años encuentran barreras para acceder a oportunidades de empleo, capacitación o actualización profesional.
Por ello, diversas organizaciones han señalado la necesidad de impulsar políticas que combatan el edadismo y promuevan condiciones laborales más incluyentes para quienes desean mantenerse activos.
Fortalecer la atención geriátrica y la prevención en salud
Otro de los grandes retos es la atención médica especializada.
El aumento de enfermedades crónicas, demencias y padecimientos degenerativos exige fortalecer la infraestructura sanitaria, ampliar los servicios geriátricos y aumentar la disponibilidad de especialistas en geriatría y gerontología.
Además, expertos destacan la importancia de impulsar estrategias de prevención y detección temprana que permitan mejorar la calidad de vida de las personas mayores y reducir la carga sobre los sistemas de salud.
Regular y supervisar los espacios de atención residencial
La protección de los derechos de las personas mayores que viven en residencias o centros de asistencia también forma parte de la agenda pendiente.
Especialistas han advertido la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión de estos espacios para garantizar condiciones adecuadas de atención, seguridad y respeto a los derechos humanos.
La calidad de los cuidados, la transparencia en los servicios y los mecanismos de vigilancia son elementos fundamentales para prevenir situaciones de negligencia, abuso o abandono.
Organizaciones que acompañan y defienden los derechos de las personas mayores
Frente a estos desafíos, diversas organizaciones de la sociedad civil desarrollan programas de acompañamiento, atención y promoción de derechos para las personas mayores.
A través de servicios de asistencia, actividades comunitarias, apoyo emocional y acciones de incidencia pública, estas organizaciones contribuyen a visibilizar las necesidades de este sector de la población y a impulsar soluciones que promuevan una vejez más digna e incluyente.
Una vejez digna requiere acciones de largo plazo
La conmemoración del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez invita a reflexionar sobre las distintas formas de violencia que pueden afectar a las personas mayores, pero también sobre la responsabilidad colectiva de construir entornos que favorezcan su bienestar.
Garantizar una vejez digna implica no solo prevenir el maltrato, sino también desarrollar políticas públicas que aseguren cuidados, salud, inclusión, autonomía y pleno ejercicio de derechos para una población que seguirá creciendo en las próximas décadas.


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