El 14 de febrero: Día de Cardiopatías Congénitas

Fundación LiLo México y el Hospital Star Médica Infantil Privado (HIP), lograron la atención del paciente número 100 con el programa “Manos al Corazón” que cubre la cirugía de niños con cardiopatías congénitas, una condición con la que anualmente nacen entre 18,000 y 20,000 niños en México.

Laura Mex, fundadora y Presidenta del Consejo de Administración, menciona que se estima que alrededor del 25 por ciento de esos menores necesitarán cirugía u otras intervenciones durante su primer año de vida para sobrevivir, mismo porcentaje en México que se traduce en por lo menos 4,500 niños.

Mortalidad Prematura: Las Cardiopatías Congénitas son una de las principales causas de mortalidad infantil en menores de un año. Se estima que cerca del 25-30% de los pacientes requieren cirugía en el primer año de vida para sobrevivir. No atenderlos implica la pérdida de miles de vidas productivas futuras, un costo incalculable para el país.

Discapacidad y Recurrencias: Los pacientes no tratados o diagnosticados tardíamente desarrollan complicaciones graves como hipertensión pulmonar e insuficiencia cardíaca crónica, lo que genera costos recurrentes elevados para el sistema de salud y empobrecimiento para las familias debido a gastos catastróficos de bolsillo. (5)

Carga Económica: Se estima que el costo de atender complicaciones tardías supera exponencialmente el costo de una cirugía correctiva oportuna. La inversión en detección temprana (tamiz cardíaco) y tratamiento quirúrgico inicial es altamente costo-efectiva comparada con la carga de enfermedad a largo plazo. (6)

Para garantizar un mayor éxito a esas intervenciones y mejores expectativas de vida a las niñas, niños y adolescentes es preciso realizar un diagnóstico temprano. Eso se logra a través del tamiz cardiaco neonatal, que consiste en medir la saturación de oxígeno en la sangre de los recién nacidos durante sus primeras 48 horas de vida.

Por ello, entre las acciones realizadas por Fundación Lilo se incluye también un programa de tamizaje cardiaco neonatal, con el que se han atendido a más de 21 mil niños, principalmente en hospitales de zonas con altos índices de marginación (dato a diciembre de 2025).

A través del programa “Manos al Corazón”, se realizan cada mes jornadas quirúrgicas intensivas en las que el Hospital Infantil Privado facilita infraestructura de tercer nivel (quirófanos inteligentes, terapia intensiva pediátrica) y Fundación LiLo gestiona, la selección de pacientes, la logística de los pacientes, el equipo médico e insumos médicos.

De los 100 pacientes atendidos hasta ahora en la sede de CDMX con el programa “Manos al Corazón”, el 19% corresponde a familias provenientes del estado de Campeche, el 11% a pacientes de la Ciudad de México y el resto de otras entidades de la República Mexicana.  Es importante mencionar que el programa es de alcance Nacional y también se realizan los procedimientos en las sedes de Mérida y Monterrey.

“Es preciso que el tamiz cardiaco neonatal sea una realidad universal, la evidencia científica es irrefutable: una prueba sencilla de oximetría puede detectar problemas críticos antes de que el bebé salga del hospital. Invertir en detección temprana no es un gasto, es la inversión para salvar vidas y recursos”, dijo el doctor Carlos Alcántara, especialista en cirugía cardiotorácica pediátrica y director médico de la Fundación Lilo.

Las cardiopatías congénitas son alteraciones en la estructura del corazón que se desarrollan desde el embarazo. Estos problemas pueden dificultar que el corazón bombee la sangre de forma adecuada y que el organismo reciba suficiente oxígeno. En las niñas y niños que las presentan, pueden manifestarse con dificultad para respirar, coloración azulada en la piel, cansancio excesivo y problemas en su crecimiento y desarrollo.

En los casos más graves, estas cardiopatías requieren atención médica especializada e intervenciones tempranas, ya sea quirúrgicas o mediante procedimientos hemodinámicos. Sin un tratamiento oportuno, el riesgo de complicaciones graves e incluso de fallecimiento durante el primer año de vida es alto, lo que convierte a estas afecciones en una de las principales causas de muerte por malformaciones congénitas en México.

Durante la conferencia de prensa conjunta en las instalaciones del Hospital Star Médica Infantil Privado, en la ciudad de México, Jaime Cervantes Covarrubias, presidente del patronato de Fundación Lilo, destacó la aportación de organizaciones de la sociedad civil, ante el reto de salud pública que implican las cardiopatías congénitas.

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