En un escenario social caracterizado por profundas brechas estructurales, fragilidad del entramado comunitario y una creciente deshumanización de los vínculos sociales, el Centro de Capacitación Integral EAS (CCI EAS) surge como una institución de referencia en materia de formación humana, acompañamiento comunitario y promoción de la dignidad de la persona. Con más de 25 años de trayectoria ininterrumpida, esta Institución de Asistencia Privada (IAP) ha desarrollado un modelo de intervención social que articula formación, comunidad y conciencia ética como ejes de transformación sostenible.
Sustentado en el principio rector “Ser para hacer”, el CCI EAS parte de una concepción antropológica integral que reconoce a la persona como sujeto de dignidad, capaz de incidir activamente en su entorno cuando cuenta con herramientas formativas adecuadas. Desde esta perspectiva, la institución no se limita a atender problemáticas inmediatas, sino que apuesta por procesos de largo alcance que impactan tanto en el ámbito individual como en el colectivo.
El Centro de Capacitación Integral EAS fue fundado en el año 1996 por Juana Alicia Fernández Cárdenas y Reynaldo Peña Garay, quienes, a partir de una lectura crítica de las condiciones sociales de diversas comunidades del estado de Querétaro, identificaron la necesidad de crear un espacio dedicado a la formación humana con un enfoque profundamente social.
La misión del Centro de Capacitación Integral EAS es promover el respeto y el cuidado de la dignidad de la persona humana y fomentar la recuperación del tejido social mediante la formación de pequeñas comunidades. Para ello, la institución ha definido objetivos estratégicos orientados a impulsar el desarrollo integral de las personas, sostener una estructura operativa basada en la colaboración fraterna y el servicio, establecer alianzas estratégicas con organizaciones afines, poner su infraestructura al servicio de la sociedad y replicar su modelo de intervención en otros contextos geográficos.
Desde su origen, la institución se propuso promover la dignidad de la persona humana y atender a comunidades campesinas, obreras y marginadas, sectores históricamente relegados de los procesos formativos y de desarrollo integral. Esta vocación fundacional ha permeado todas las acciones del CCI EAS, consolidándolo como una organización cuyo quehacer se inscribe en una lógica de servicio, corresponsabilidad social y compromiso ético.
El eje prioritario de la labor del CCI EAS es la formación y el desarrollo humano, entendidos no como procesos aislados de capacitación, sino como experiencias profundas de autoconocimiento, resignificación personal y fortalecimiento de habilidades socioemocionales. Los talleres impartidos por la institución están diseñados para propiciar una reflexión crítica sobre la propia historia, las relaciones interpersonales y el papel que cada individuo desempeña dentro de su comunidad.
Estos procesos formativos buscan hacer emerger la dimensión humana de la persona, estimulando la responsabilidad social, la conciencia ética y la orientación hacia el bien común. De esta manera, la formación se convierte en un instrumento para la reconstrucción del tejido social, al generar sujetos más conscientes, empáticos y comprometidos con su entorno.
Otro de los pilares estratégicos del CCI EAS es el acompañamiento en procesos comunitarios, desarrollado a través de pequeñas comunidades como unidades básicas de intervención social. Este enfoque reconoce a la familia como el núcleo primario de socialización y como un espacio fundamental para la transmisión de valores, la contención emocional y la cohesión social.
Mediante metodologías participativas, el Centro acompaña a personas y grupos en procesos de desarrollo integral que favorecen la organización comunitaria, el fortalecimiento de redes de apoyo y la generación de dinámicas solidarias. Este trabajo sostenido permite incidir de manera estructural en las comunidades atendidas, promoviendo una transformación que trasciende lo individual y se proyecta hacia lo colectivo.
El CCI EAS cuenta con una Casa de Retiros, concebida como un espacio físico y simbólico destinado al encuentro consigo mismo y con los otros. Este recinto está habilitado para la realización de ejercicios espirituales, dinámicas grupales, retiros religiosos, empresariales y personales, así como actividades formativas que requieren hospedaje.
Las instalaciones ofrecen condiciones propicias para procesos de introspección, diálogo y aprendizaje profundo, convirtiéndose en un entorno idóneo para experiencias que demandan silencio, reflexión y convivencia significativa. La Casa de Retiros amplía el alcance de la misión institucional al ofrecer un espacio donde la formación trasciende lo académico y se sitúa en el ámbito de la experiencia vital.
De manera complementaria, el Centro desarrolla cursos y talleres particulares y empresariales, tanto en modalidad presencial como en línea, dirigidos a personas, organizaciones y empresas interesadas en fortalecer sus capacidades humanas y organizacionales. Estos programas abordan temáticas complejas vinculadas al desarrollo personal, la gestión emocional y la dinámica de los equipos de trabajo.
Entre los contenidos que se imparten destacan: autoestima, liderazgo, procesos terapéuticos de duelo, perdón y reconciliación, comunicación interpersonal, administración de la vida para el éxito integral, integración y valores, dirección de equipos de alto rendimiento, negociación empresarial, administración del tiempo y configuraciones sistémicas laborales, empresariales y organizacionales. Todos ellos están diseñados desde una perspectiva integral que reconoce la dimensión humana como un factor clave en el desempeño individual y colectivo.
Como parte de su compromiso social, el CCI EAS pone a disposición de la sociedad una infraestructura funcional orientada a la formación, el acompañamiento y el trabajo comunitario. El Centro cuenta con un aula con capacidad para 25 personas, sala de juntas, consultorio para asesorías y procesos terapéuticos, biblioteca, áreas verdes, estacionamiento, servicio de cafetería e internet.
Esta infraestructura no solo respalda las actividades propias de la institución, sino que se concibe como un recurso comunitario que facilita el acceso a espacios dignos para el aprendizaje, el diálogo y la atención especializada.
A más de dos décadas de su fundación, el Centro de Capacitación Integral EAS IAP representa un ejemplo de cómo la formación humana, cuando se articula con el acompañamiento comunitario y una visión ética del desarrollo, puede convertirse en un motor real de transformación social. Su labor reafirma que la reconstrucción del tejido social no es un proceso inmediato, sino una tarea sostenida que comienza en la persona y se consolida en comunidad.
Si quieres conocer más sobre su trabajo, descubrir sus programas y ser parte de esta iniciativa que apuesta por la transformación humana y comunitaria, sigue al Centro de Capacitación Integral EAS en sus redes sociales o visita su sitio web oficial: www.capacitacionintegral.org.mx



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