Redacción Carlos Villa
Cada mes de octubre el mundo decide teñirse en la esfera pública de color rosa; vemos camisetas de los jugadores de fútbol, así como sus balones con algún accesorio rosado, el moño de este color en programas de televisión o adheridos a la prenda de las personas, esto se hace desde 1988 cuando la OMS declara el 19 de octubre como el Día Mundial del Cáncer de Mama.
Existen demasiados tipos de cánceres, cervicouterino, de colon o de útero, cada uno con cierta particularidad que termina orillando al cuerpo hacia la muerte de una forma igual de dolorosa que la otra. Un cáncer hace un desastre en el interior del cuerpo dividiendo y duplicando sin control la cantidad de células en algún sitio y forma masas de tejido (que se convierten en tumores) y generan afecciones en el órgano donde ocurrió esta explosión celular.
En el cáncer de mama las células de esta región, la mama, comienzan a dispararse sin control dentro de los conductos que producen la leche del seno, los va invadiendo poco a poco y puede generarles nódulos o engrosamientos, que, de no ser detectados a tiempo, podrían hacer metástasis (cuando inicia formalmente la invasión celular) y entonces sí poner en riesgo la vida.
Antes de que el proceso de metástasis ocurra y el tumor original se desprenda para ahora sí invadir en el flujo de sangre o formas tumores en otras partes del cuerpo, la propagación desmedida de células se puede detener, tratar y acabar con una detección temprana de esta anormalidad.
Si bien en nuestro país los gobiernos municipales ofrecen mastografías gratuitas en sus plazas públicas, jornadas de salud y concientización para documentar a las mujeres y laboratorios privados ofrecen descuentos en este mes para realizarse mastografías, el número de mujeres que hace estos chequeos es bajo.
Muchas mujeres no acuden periódicamente a realizarse una mastografía por mero protocolo por muchas razones; prejuicios, desinformación, miedo o falta de estos servicios a la mano, estos argumentos juegan en el caso de mujeres que sí padezcan cáncer una carrera a contrarreloj, pues el tiempo con el que se cuenta para salvar vidas es muy poco.
Los prejuicios casi siempre son por el qué dirán, la falta de concientización sobre la salud femenina y la pérdida de pudor, concepciones asociadas a pensamientos profundamente conservadores.
La desinformación tiene lugar cuando, como sociedad, no se han hecho los suficientes esfuerzos desde el gobierno ni los organismos civiles para hacer llegar toda la información sobre la detección del cáncer de forma eficaz.
Por otro lado, es responsabilidad única del Estado proveer de las condiciones y el equipamiento adecuado para llevar a todas las comunidades sin importar en que parte del país estén para que la salud realmente esté al alcance de todos.
En muchas mujeres el cáncer es inevitable, pero detectable a tiempo, puede ser combatido exitosamente. Siempre la adopción de hábitos saludables durante nuestra vida y en el embarazo, como el ácido fólico, amamantar y cuidar tu cuerpo haciendo ejercicio y comiendo bien ayudan en todo.
Detectar en tiempo y forma el cáncer de mama salva vidas, en muchas mujeres afirman que vuelven a nacer. Pero la falta de autoexploración en esta zona del cuerpo y de mastografías lamentablemente se ha llevado ha muchas cuando siempre se puede prevenir y atacar.
Según el INEGI, en 2024, el cáncer de mama fue la primera causa de muerte si por tumores malignos se trata, y por cada 100mil mujeres, mueren 19 de veinte años o más a causa de esta afección.
La información es poder, las campañas de promoción para la exploración de las glándulas mamarias salvan vidas, y detectar oportunamente presencia de cáncer en las mamas puede ser la diferencia entre morir o volver a nacer.


Deja un comentario