Redacción: José Enrique Flores Juárez
Desde 1995, esta institución de asistencia privada conecta alimentos que pueden aprovecharse con familias y comunidades que enfrentan inseguridad alimentaria. Su trabajo combina rescate, distribución, acompañamiento y participación ciudadana.
En México, el hambre y el desperdicio de alimentos conviven como dos problemas que requieren soluciones complementarias. Frente a este desafío, el Banco de Alimentos de Hermosillo (BAMX Hermosillo) trabaja para recuperar alimentos aprovechables y distribuirlos entre personas, familias e instituciones que los necesitan, con el objetivo de contribuir a una alimentación más digna y disminuir el impacto ambiental del desperdicio.
La organización fue fundada el 6 de enero de 1995 por un grupo de empresarios y comerciantes del Mercado de Abastos de Hermosillo y de otros sectores. Desde entonces, ha desarrollado programas de apoyo alimentario y se ha integrado a una red nacional de bancos de alimentos que coordina esfuerzos para mejorar la nutrición de la población en situación vulnerable.
De acuerdo con su sitio oficial, BAMX Hermosillo forma parte de una red integrada por 55 bancos de alimentos en México y reporta haber apoyado con alimentos nutritivos a más de 60 mil personas. Su misión consiste en promover la donación y el rescate de alimentos para contribuir a reducir la inseguridad alimentaria, al mismo tiempo que busca disminuir las consecuencias ambientales del desperdicio.
Programas que acercan alimentos a quienes más los necesitan
El trabajo del Banco de Alimentos de Hermosillo se desarrolla mediante programas diseñados para distintas necesidades. Entre ellos se encuentran Alimento Compartido, BAMX en tu comunidad, Ayuda de Corazón, Apoyo a Instituciones y Manos que Nutren, iniciativas que forman parte de su estrategia para canalizar alimentos y acompañar a distintos sectores de la población.
Uno de sus ejes es la distribución de paquetes alimentarios, que permite acercar productos básicos a hogares que enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades de alimentación. La institución también contempla apoyos para personas mayores, comunidades vulnerables, comedores y otras organizaciones que brindan atención social.
Además, la organización impulsa iniciativas de educación alimentaria y participación comunitaria. A través de Comer en Familia, por ejemplo, incorpora un componente educativo a su labor, mientras que sus programas de voluntariado buscan involucrar a la ciudadanía en actividades de preparación y entrega de apoyos.
Empresas y ciudadanía: aliados contra el hambre
La colaboración con empresas, organizaciones y personas voluntarias es fundamental para ampliar el alcance de las acciones del Banco. Una muestra es el Challenge contra el Hambre, iniciativa en la que empresas locales funcionan como centros de acopio para reunir frijol y destinarlo a familias que requieren apoyo alimentario.
En noviembre de 2025, BAMX Hermosillo informó que esta iniciativa había logrado reunir 16.4 toneladas de frijol, resultado de la participación de empresas y miembros de la comunidad. La organización señaló que desde el inicio del programa, en 2023, 91 empresas se habían sumado y se habían reunido más de 97.8 toneladas de este alimento.
Este tipo de acciones demuestra cómo la colaboración entre el sector empresarial y la sociedad puede contribuir a fortalecer las redes de apoyo alimentario. También permite aprovechar recursos que, mediante una adecuada organización, pueden llegar a personas que enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente.
Cómo sumarse a esta labor
El Banco de Alimentos de Hermosillo invita a la población a participar mediante donaciones de alimentos, aportaciones económicas, voluntariado y colaboración profesional. También ofrece alternativas para que empresas y grupos comunitarios organicen colectas y apoyen el mantenimiento de los vehículos que permiten rescatar y distribuir los productos.
Estas opciones buscan convertir la solidaridad en acciones concretas: recuperar alimentos aprovechables, facilitar su distribución y fortalecer la atención a las personas en situación de vulnerabilidad.
La labor de BAMX Hermosillo muestra que combatir el hambre requiere más que entregar productos: implica coordinar esfuerzos, aprovechar mejor los recursos disponibles y construir una comunidad comprometida con el bienestar colectivo.


Deja un comentario