Redacción: José Enrique Flores Juárez
La educación puede convertirse en una herramienta para cambiar una historia de vida. Para la Fundación Jesús García Figueroa, I.A.P., esa convicción ha acompañado su trabajo desde sus orígenes y permanece vigente en cada estudiante que recibe apoyo para continuar con su formación académica.
Durante la Reunión Anual 2026, realizada con la participación de alumnos, familiares, profesores, mentores, voluntarios y colaboradores, Fernando García Ruiz, Patrono Presidente y fundador de la institución, compartió un mensaje en el que recordó el origen de la Fundación y habló directamente a los jóvenes sobre la responsabilidad que tienen de aprovechar las oportunidades que han recibido.
“Lo que mueve a la Fundación es cada uno de ustedes”, expresó García Ruiz durante su intervención, al destacar que los alumnos representan el propósito y el sentido de la institución.
La Fundación tiene como misión acompañar a adolescentes y jóvenes estudiantes de escasos recursos económicos mediante programas de becas y mentoría, con el objetivo de ampliar sus oportunidades de desarrollo y contribuir a que puedan superar sus condiciones de origen.
Una historia familiar detrás de la Fundación
El nombre de la institución corresponde a Jesús García Figueroa, abuelo paterno de Fernando García Ruiz. De acuerdo con la historia publicada por la propia Fundación, un pequeño grupo de mujeres de Mérida, Yucatán, entre ellas la madre de Fernando García Ruiz, comenzó a apoyar con becas a estudiantes de secundaria de bajos recursos para evitar que abandonaran la escuela.
Fernando García Ruiz tomó inspiración de esa labor y, particularmente, de la vida de su abuelo paterno, Jesús García Figueroa, quien durante su juventud se dedicó a enseñar a leer y escribir a hijos de trabajadores de las haciendas yucatecas, además de fomentar en ellos el amor por el estudio y el trabajo.
Fue en enero de 1992 cuando Fernando García Ruiz constituyó formalmente la Fundación Jesús García Figueroa, I.A.P., institución que desde entonces ha trabajado en la formación académica y personal de estudiantes con recursos económicos limitados.
Así, el nombre de la Fundación no solo representa un homenaje familiar: también refleja una visión de la educación como una vía para generar oportunidades.
“Cada uno de ustedes es el propósito”
Durante su mensaje ante los alumnos y sus familias, Fernando García Ruiz puso en el centro de su discurso a los jóvenes.
“Lo que mueve a la Fundación es cada uno de ustedes; cada uno de ustedes es el propósito, el sentido de la Fundación”, señaló.
El fundador también reconoció el trabajo del equipo de la institución y de las personas que hacen posible que los apoyos lleguen a los estudiantes.
Explicó que detrás de los programas existe una red de personas que trabaja para conseguir los recursos necesarios y canalizarlos hacia los alumnos, quienes además cuentan con acompañamiento a través de las mentorías y otros apoyos.
Su mensaje fue también una invitación a aprovechar esa oportunidad y a asumir una responsabilidad que va más allá del rendimiento académico.
“Que sigan dando lo mejor de ustedes”, pidió a los estudiantes, al señalar que la construcción de un mejor país depende de que cada persona busque ser un mejor ciudadano y una mejor persona desde el ámbito en el que decida desarrollarse.
El legado de Jesús García Figueroa
Uno de los momentos centrales de la intervención de Fernando García Ruiz fue el recuerdo de su abuelo.
Explicó que Jesús García Figueroa fue una persona profundamente vinculada con la educación y con la búsqueda de mejores oportunidades para otros.
La historia que compartió durante la reunión llevó todavía más atrás el origen familiar de esa convicción.
García Ruiz habló de Apolinar García y García, identificado en su relato como el abuelo de su abuelo, quien habría enfrentado desde joven circunstancias adversas y, pese a ellas, logró continuar con sus estudios hasta convertirse en abogado y posteriormente desempeñarse como juez.
El relato buscó destacar cómo, a través de distintas generaciones, la educación apareció como una herramienta para enfrentar circunstancias difíciles y construir nuevas posibilidades.
Esa historia familiar ayuda a comprender por qué la Fundación lleva el nombre de Jesús García Figueroa y por qué la educación ocupa un lugar central en su identidad.
De una iniciativa pequeña a una comunidad de estudiantes
La Fundación ha ampliado con los años el alcance de su trabajo. De acuerdo con la información oficial disponible actualmente, la institución registra un crecimiento acumulado de 1,708 estudiantes apoyados hasta 2025.
La dimensión del proyecto contrasta con sus primeros años, cuando el apoyo comenzó de manera mucho más pequeña y estaba dirigido a estudiantes de secundaria que enfrentaban dificultades económicas para continuar sus estudios.
Actualmente, el modelo institucional contempla no solamente el otorgamiento de apoyos económicos, sino también un acompañamiento que busca fortalecer diferentes dimensiones de la formación de los alumnos.
La misión oficial de la Fundación establece precisamente el acompañamiento mediante programas de becas y mentoría
La mentoría como parte del acompañamiento
La Fundación plantea que apoyar la educación implica estar cerca de los estudiantes durante su trayectoria.
Las mentorías forman parte de ese modelo y buscan complementar el apoyo económico con orientación y acompañamiento.
Esto permite que el alumno no sea visto únicamente desde sus calificaciones o necesidades económicas, sino como una persona que está construyendo un proyecto de vida.
La institución plantea como visión impulsar la movilidad social de estudiantes adolescentes y jóvenes de escasos recursos económicos a través de un modelo de intervención sólido y pertinente.
En este sentido, la beca representa una herramienta dentro de un proceso más amplio.
Educación para transformar el futuro
La intervención de Fernando García Ruiz durante la Reunión Anual 2026 también tuvo un componente de responsabilidad social.
Su mensaje a los alumnos fue que la oportunidad recibida debe traducirse en compromiso con su propio desarrollo y con la sociedad.
La idea coincide con los valores institucionales de la Fundación, que incluyen equidad, inclusión, corresponsabilidad e integridad.
Desde esta perspectiva, el objetivo no es solamente que los estudiantes permanezcan en la escuela, sino contribuir a que tengan mejores herramientas para desenvolverse en la sociedad y convertirse, eventualmente, en agentes de cambio.
Una red detrás de cada alumno
La Reunión Anual 2026 también permitió reconocer a quienes hacen posible el trabajo de la institución.
En el encuentro participaron familias, profesores, mentores, voluntarios y colaboradores, además de los propios alumnos.
La Fundación agradeció particularmente el apoyo de Dunosusa, por su patrocinio, así como de Ciclo Ambiental y PM23, organizaciones que mantienen su respaldo a la causa.
Esta red de colaboración permite que el proyecto pueda continuar y que los estudiantes tengan acceso a los diferentes apoyos que forman parte del modelo de la Fundación.
Un legado que continúa
La historia de la Fundación Jesús García Figueroa está vinculada a una idea que atraviesa varias generaciones: la educación puede abrir oportunidades incluso cuando las condiciones de origen parecen limitar el futuro.
Primero estuvo la labor educativa de Jesús García Figueroa; después, el trabajo de un grupo de mujeres en Mérida, incluida la madre de Fernando García Ruiz; y posteriormente la decisión de Fernando García Ruiz de constituir formalmente una institución que diera continuidad a esa visión.
Hoy, los protagonistas son los alumnos.
Son ellos quienes reciben el acompañamiento, construyen sus propias historias y, eventualmente, pueden convertirse en quienes generen nuevas oportunidades para otras personas.
Durante su mensaje, Fernando García Ruiz cerró con una felicitación dirigida a los jóvenes y a toda la comunidad que participa en la Fundación.
Más de tres décadas después de su constitución formal, la institución mantiene una premisa sencilla, pero profunda: invertir en la educación de una persona también significa apostar por el futuro de una sociedad.


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