La educación es un derecho humano esencial que garantiza dignidad, igualdad y desarrollo. En México, está protegido por la Constitución y diversas leyes, mientras que organismos internacionales como la UNESCO y UNICEF alertan sobre los millones de niñas, niños y jóvenes que aún no acceden a la escuela en el mundo.
La educación es un derecho humano esencial reconocido por diversos tratados y declaraciones internacionales. Está protegido por el Artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, además de los Artículos 28 y 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño.
En México, las niñas, niños y adolescentes su derecho a la educación está asegurado por el Artículo 3 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General de Educación y otras leyes. Se garantiza una educación de calidad que se les haga conocer sus derechos propios, con enfoque de derechos humanos e igualdad. Asimismo se asegura el respeto a la dignidad humana y el desarrollo de la convivencia armónica y de la personalidad.
Las mismas autoridades crearán las acciones necesarias para brindar condiciones ideales para que las niñas y los niños aprendan en un ambiente libre de violencia. Por ende, desarrollar mecanismos de mediación, donde aprendan a ejercer la patria potestad o tutela.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), más de 244 millones de niños, niñas y jóvenes en todo el mundo no asistieron a una institución educativa, de estos, 59 millones cumplían con los requisitos para recibir educación primaria. Las cifras hablan de los limitantes que se presentan al acceso a la educación, ya sea la pobreza, los conflictos y la exclusión social.
El jurista y maestro de derecho internacional, Jost Delbrück, sostiene que la alta tasa de infantes no escolarizados sufren de consecuencias creadas por el progreso y la estabilidad global. Menciona que los ciudadanos no escolarizados se vuelven más vulnerables ante el extremismo, la manipulación política y el malestar social. Están menos equipados para retos globales como crisis de salud pública, las transformaciones tecnológicas o el cambio climático. Con el mundo más interconectado y desarrollándose, las consecuencias muestran más desigualdades sociales a nivel mundial.
Las regiones más afectadas por las barreras educativas
Con más del 20% de niños alrededor de 6 y 11 no matriculados en la escuela, el África Subsahariana es la zona más afectada. La cifra va en aumento especialmente en jóvenes de 12 a 14 años, ocupando un 30% de la población que no está matriculada. El Instituto de Estadística de la UNESCO demuestra que los jóvenes de 15 a 17 años, el 60% no asisten a una institución educativa.
Esto es consecuencia de diferentes factores, como dificultades económicas, conflictos naciones, además de la falta de infraestructuras adecuadas para el desarrollo educacional, que dificultan el acceso a su derecho y de su calidad.
Con más de 27 millones de niños no escolarizados, Asia Oriental y Central son otras regiones altamente afectadas. Estas zonas se enfrentan a diferentes obstáculos como las desigualdades, las variaciones lingüísticas y limitaciones económicas que frenan el acceso a la educación. Los problemas de pobreza extrema educativa obligan a las infancias a recibir menos de dos a cuatro años de educación.
The Global Fund for Children
Con presencia en 4 continentes, The Global Fund for Children invierte en organizaciones comunitarias de todo el mundo para transformar normas, políticas y prácticas sociales para crear un cambio permanente en la vida de las infancias y las juventudes. Su trabajo abarca seis áreas temáticas internacionales: Educación, Justicia de género, Seguridad y bienestar, Resiliencia climática, El poder de la juventud y la Solidaridad.
“Trabajamos en estrecha colaboración con nuestros socios para garantizar que los niños de todo el mundo puedan aprender, jugar e ir a la escuela”, expresan en su sitio web. Por ejemplo, en los países India y Tailandia existe un programa donde apoyan y abogan por mayores oportunidades para niños y jóvenes con discapacidad; garantizan un acceso a la educación y atención médica de calidad.
Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP)
Fundada en 1949, esta organización no gubernamental, con presencia en casi 80 países, defiende los Derechos Humanos de las niñas, niños durante la primera infancia (0 a 8 años). Abogan por una educación de calidad como derecho y herramienta esencial para trabajar los demás derechos.
Sus acciones para fortalecer la educación global abarcan la capacitación de docentes y agentes educativos, hasta a funcionarios públicos. Asimismo, proporciona congresos, seminarios, cursos, etc enfocándose en las necesidades formativas.


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