Siglo y medio de compromiso social: El modelo educativo único del Colegio Jesús de Urquiaga

colegio jesús de urquiaga

Enclavado en una de las colonias más emblemáticas del sur de la CDMX (San Ángel), se ubica el Colegio Jesús de Urquiaga IAP un recinto histórico con un legado de 150 años de existencia, que brinda educación de calidad a niños y jóvenes en situación vulnerable; basados en el desarrollo de valores humanos. 

 

Precisamente, para conmemorar este siglo y medio de labor ininterrumpida, la institución se vistió de manteles largos en una emotiva noche de gala que reunió a benefactores, miembros del patronato, equipo operativo y autoridades educativas.  

 

Durante la ceremonia, la presidenta del patronato del Colegio Jesús de Urquiaga IAP, María Isabel Güereña Gándara señaló que no es solo se conmemoraba una fecha más en el calendario, sino que celebramos 150 años de ser un faro de esperanza y de conocimiento en México. 

 

“Hace siglo y medio nuestro país buscaba orden y progreso, en ese contexto la visión de Don Jesús de Urquiaga no solo fue un gesto de generosidad, sino un acto de fe profunda en el potencial humano. Desde su origen este colegio nació con una misión muy clara, brindar formación integral a quienes más lo necesitan. 

 

En este marco histórico queremos expresar un reconocimiento solemne al Dr. José Ezquerra Frías quien fuera el primer presidente del patronato seglar del nuestro colegio. Su visión humanista fue pilar fundamental para consolidar la estructura y el espíritu que hoy nos define. De igual manera, extendemos nuestra gratitud al Dr. José Antonio Ezquerra González, su liderazgo y colaboración constante han sido determinantes para la evolución de nuestra institución. Gracias a su dedicación, el colegio ha sabido adaptarse a las exigencias del presente sin perder su esencia, garantizando que la excelencia educativa y el compromiso social sigan siendo nuestra bandera.  

 

Asimismo, María Isabel Güereña Gándara agradeció a la Junta de Asistencia Privada de la CDMX, por su acompañamiento técnico y humano que les ha permitido operar con trasparencia y seguridad jurídica potenciando el impacto de su labor. 

 

Invertir en la educación es la forma más noble de construir nación. Hoy el colegio Jesus de Urquiaga es una comunidad viva que demuestra que el altruismo y la excelencia académica caminan siempre de la mano.  

 

Celebrar siglo y medio de vida, nos obliga a mirar hacia el futuro, el mundo actual nos desafía con nuevas tecnologías y realidades complejas, sin embargo  

 

Nuestro compromiso es el mismo que en el siglo 19 formar no solo estudiantes destacados sino seres humanos íntegros con valores solidaos y un profundo sentido de responsabilidad social.  

 

Por otro lado, Roxana Sáiz Fernández, presidenta de la Junta de Asistencia Privada de la CDMX aseguró que vivir esta celebración de los primeros 150 años del Colegio es una oportunidad no solo de mirar hacia atrás y valorar lo construido, sino también de reflexionar sobre el papel que la educación tiene en nuestra vida y en la sociedad que queremos formar. 

 

“En la JAP reconocemos el trabajo de instituciones como el Colegio Jesús de Urquiaga IAP. Ustedes forman parte de una tradición de más de un siglo de participación social que ha demostrado que cuando la sociedad se organiza con generosidad y compromiso es posible ampliar oportunidades y fortalecer el tejido social. En esa misión la educación ocupa un lugar central, por que educar en esencia construir igualdad y preparar a las nuevas generaciones para un futuro más justo y más humano.  

 

Asimismo, reiteró que cuando una escuela educa con valores su misión no termina en el aula, permanece, se multiplica y acompaña para siempre. Muchas felicidades al Colegio Jesús de Urquiaga por su trayectoria, compromiso y por todo lo que representa en nuestra ciudad, concluyó la presidenta de la JAPCDMX.  

 

Por otro lado, José Antonio Ezquerra González, director general del Colegio Jesús de Urquiaga, señaló que, desde su fundación el colegio no nació únicamente para educar, sino para servir, para abrir oportunidades donde no siempre existían para acompañar, formar y sostener. Ese espíritu asistencial vivido desde el inicio es el que ha dado identidad al colegio a lo largo de sus historias.  

 

“Hoy el Colegio Jesus de Urquiaga IAP es una institución sólida, vigente y en constante evolución, atendemos a una comunidad, amplia y diversa, con una oferta educativa completa y con un firme compromiso en formación integral. Si algo nos define hoy es que seguimos siendo con claridad una institución de asistencia privada que actúa a través de becas, acompañamiento cercano trabajamos todos los días más niñas, niños y jóvenes tengan acceso a una educación de calidad”.  

 

Por último, destacó que se está trabajando para consolidar un modelo educativo cada vez más sólido con una formación bilingüe que amplié horizontes y con la integración de herramientas tecnológicas que fortalezcan el aprendizaje. Ya que creemos firmemente que la educación es una de las herramientas más poderosas para la movilidad social y para la construcción de una sociedad más justa cada día.  

 

Y para cerrar con broche de oro, el Colegio ofreció a sus invitados, una cena, acompañada de un recorrido por las instalaciones, una exposición sobre la historia de este recinto educativo, así como la participación de la Orquesta Juvenil del Instituto Kwapisz que deleitó el oído de los presentes.     

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