El acceso universal a la salud sigue siendo un reto global. Este derecho fundamental implica garantizar servicios médicos de calidad, accesibles y sin discriminación, además de condiciones básicas como agua potable, alimentación segura y entornos laborales saludables.
El tener acceso a un servicio de salud es un derecho inclusivo que comprende un amplio conjunto de factores que pueden contribuir a tener una vida sana, por ejemplo: el tener acceso a agua potable salubre, el saneamiento adecuado, la alimentación segura y condiciones laborales saludables.
De igual manera, también comprende otros aspectos que son básicos y fundamentales para lograr cubrir el derecho universal de todo ser humano y entre ellos se encuentran:
Accesibilidad: La cual comprende que los establecimientos, bienes y servicios sanitarios sean accesibles y estén al alcance de todos, sin discriminación.
Disponibilidad: requiere que haya un número suficiente de establecimientos, bienes y servicios públicos sanitarios y centros de atención en funcionamiento
Aceptabilidad: requiere que los servicios sanitarios sean brindados de manera respetuosa, gozando de ética mediática y siendo sensibles a las cuestiones de cada género.
Buena calidad: los establecimientos y bienes que brinden servicios de salud serán apropiados desde el punto de vista científico y médico, además de que siempre constarán de buenas condiciones
Participación: los beneficiarios del sistema de salud tendrán voz y voto en las aplicaciones de las políticas de salud que les afecta
Rendición de cuentas: las autoridades sanitarias y los estados rendirán cuentas de su cumplimiento en la esfera de la salud pública.
Libertades: los pacientes serán libres frente a los procedimientos médicos que pudieran solicitarse, es decir, serán libres de tomar la decisión de someterse a la esfera de la salud pública.
Derechos: requiere que las personas tengan la oportunidad de disfrutar del más alto nivel posible de salud; el derecho a la prevención y el tratamiento de enfermedades, y la lucha contra ellas; el acceso a medicamentos esenciales; y la salud materna, infantil y reproductiva, entre otros derechos.
Sin embargo, para que todo lo anterior exista se requiere de la definición e implementación de políticas y acciones que cuenten con un enfoque multisectorial, con las intenciones de abordar los determinantes sociales de la salud y fomentar así, el compromiso de toda la sociedad para promover la salud y el bienestar.
Entonces, en pocas palabras, el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud implica que todas las personas y las comunidades tengan acceso sin discriminación alguna, a servicios integrales de salud de calidad y que sean determinados a nivel nacional, de acuerdo con sus necesidades, así como a medicamentos de calidad, seguros, eficaces y accesibles para que puedan estar al alcance de quién lo necesite, pero sobre todo teniendo en cuenta que esos servicios no deben presentar dificultades financieras a los usuarios, en especial a aquellos que son parte de grupos vulnerables.
En 2015 cuando las naciones adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible se propusieron lograr una cobertura universal de salud para el 2030, de acuerdo al servicio de salud de tu comunidad, ¿tú crees que se logre?



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