Bajo la arquitectura lúdica del Papalote Museo del Niño, la noche no solo convocó al recuerdo, sino a la transformación. Entre luces tenues y el murmullo de aliados estratégicos, donantes y figuras del sector social, la Fundación para la Protección de la Niñez IAP celebró su trigésimo quinto aniversario. No fue una gala ordinaria; fue el umbral hacia una nueva era.
La cifra que precedía el encuentro resonaba con el peso del impacto real: 35 años de una labor arquitectónica en el tejido social de México. Con más de 2 mil millones de pesos canalizados y 6.3 millones de vidas tocadas a través de 2,680 organizaciones, la Fundación ha consolidado un ecosistema de bienestar en 28 estados, respaldada por gigantes de la industria como Kellogg’s, Sempra Infraestructura y Colgate, cuyas voluntades se fundieron en esta historia compartida.
El momento de mayor calidez humana llegó con las palabras de David Romero González, presidente del Patronato. En un discurso que entrelazó la herencia familiar con el deber civil, Romero González subrayó que su liderazgo no es un cargo, sino una “responsabilidad moral” legada por su padre. «Honramos el pasado, pero con la mirada puesta en el futuro», sentenció, mientras la audiencia reconocía la trayectoria de Martha Díaz Garza de Kuri, patrona fundadora y piedra angular de esta consolidación.
Sin embargo, el clímax de la velada no residía en lo que fue, sino en lo que será. En un giro narrativo que simboliza madurez y visión internacional, la institución desveló su nueva identidad: Faveo IAP.
La palabra, de raíz latina, evoca el acto sagrado de favorecer, apoyar y proteger. Faveo no surge como una ruptura, sino como una evolución orgánica de un proceso estratégico iniciado en 2022. Esta nueva piel busca abrazar no solo a la niñez, sino expandir su manto hacia adolescentes, jóvenes y familias bajo una marca moderna, clara y con ambición global.
Miguel Ángel Pichardo Espinosa, director general, cerró el capítulo de la noche con una invitación al mañana: A partir de hoy somos Faveo, Fundación por las Infancias y la Familia. Un nombre nuevo con el mismo compromiso.
La noche terminó, pero el eco de Faveo apenas comienza. La institución deja atrás un nombre descriptivo para adoptar un concepto que es, en esencia, una promesa de acción consciente y lealtad hacia quienes más lo necesitan. El futuro ya no se construye; el futuro ha comenzado a caminar bajo una nueva luz.



Deja un comentario