Lo que comenzó en 2015 como una iniciativa de familias y profesionales, hoy es una estructura sólida que redefine la atención al autismo en el estado.
Bajo el liderazgo de la Mtra. Angélica Caamal Bastarrachea, la Asociación Autismo Ángel IAP ha implementado un sistema tripartito que abarca desde el diagnóstico temprano hasta la capacitación profesional.
La labor de la asociación se divide en tres brazos operativos: el Centro Terapéutico y de Valoración, encargado del acompañamiento clínico; la Escuela ABPC, enfocada en educación especializada; y el CECAY, organismo que profesionaliza a docentes y terapeutas en la entidad.
“La misión es construir oportunidades reales en los entornos escolar y laboral”, señalan desde la institución. Para lograrlo, cuentan con un equipo multidisciplinario que incluye neurólogos, terapeutas de lenguaje y abogados, garantizando que el apoyo no sea solo clínico, sino también legal y social.
Con casi una década de trayectoria, esta asociación no solo ofrece servicios, sino que impulsa un cambio cultural en Yucatán, invitando a la sociedad a ver la neurodiversidad como un valor y no como una barrera.
Hoy, la invitación es clara: mirar de frente la diversidad y asumirla como parte esencial de la sociedad. Desde Yucatán, esta institución demuestra que la inclusión se construye con preparación, sensibilidad y trabajo constante. Sumarse, difundir o acercarse puede marcar la diferencia en la vida de muchas familias.


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