El cáncer mamario sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en las mujeres. Según el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), a través del Sistema de Indicadores de Género (SIG), en 2019 la tasa de mortalidad por cáncer mamario era de 19.65 defunciones por cada cien mil mujeres de 25 años y más, lo que representa que el 18.6% de las defunciones por tumores malignos se deban a esta enfermedad.
Por su parte, el cáncer cervicouterino —asociado en gran medida a variantes del virus del papiloma humano (VPH)— también figura como una de las principales causas de muerte en mujeres. Esto se debe, entre otros factores, a que los hombres pueden ser portadores asintomáticos del virus. En 2019, la tasa de mortalidad por cáncer cervicouterino en mujeres de 25 años y más fue de 10.41 defunciones por cada 100 mil.
Frente a esta problemática de crecimiento acelerado, una luz de esperanza nace para todas aquellas mujeres que sufren esta enfermedad progresiva. La Fundación Luis Pasteur IAP ofrece un modelo de atención integral para un padecimiento tan agresivo y mortal como lo es el cáncer.
La fundación se encarga de la prevención, detección, diagnóstico y tratamiento para mujeres en situación vulnerable. Promoviendo la educación en salud, informan a la población sobre los factores de riesgo e impulsan un modo de vida sano.
Su labor comienza con proporcionar la información necesaria para iniciar un nuevo estilo de vida y continúa con la detección a través de estudios de tamizaje como el Papanicolaou y la mastografía.
En caso de requerir un procedimiento quirúrgico, las pacientes son canalizadas a clínicas de tercer nivel para recibir un tratamiento de alta calidad; además, se realizan estudios adicionales, se ofrece asesoría médica y se elabora una historia clínica que incrementa el porcentaje de asertividad en los diagnósticos.
Su misión y visión son claras: la intención de esta generosa fundación es brindar tratamientos oportunos y de alta calidad, especialmente para las mujeres de escasos recursos.
En un país donde la información es limitada para quienes no tienen acceso a internet o siquiera a un folleto informativo, la fundación pone al alcance de todas aquellas mujeres en situación vulnerable herramientas como pláticas informativas y promotoras voluntarias comunitarias, quienes reciben capacitación continua en temas de salud, contención y redes de apoyo para su labor de promoción en comunidad. De esta manera, ayudan a librar a las mujeres del cáncer que más aqueja a la población femenina en nuestro país.
Hasta ahora, son 457,874 las mujeres beneficiadas por el programa de la Fundación Luis Pasteur IAP. Con valores como la calidad, la vocación de servicio, la calidez, la transparencia y la confianza, han logrado esta importante cifra que representa apoyo a mujeres que no tienen la oportunidad de pagar un tratamiento costoso o un seguro de vida que sostenga sus oportunidades de recuperación.
Con el brío y la abnegación necesarios, esta fundación trabaja arduamente para cumplir y mantener la visión que ha llevado a muchas mujeres a tener una vida informada y libre del cáncer.
Cualquier persona que esté dispuesta a dedicar parte de su tiempo, conocimiento y experiencia para promover acciones de salud preventiva en su comunidad puede unirse al equipo de voluntariado altruista de la fundación.
Sabemos que la empatía y la solidaridad en nuestras comunidades son necesarias para combatir la sombra de la ignorancia que impide a nuestro país avanzar hacia un futuro más informado y con la capacidad de tomar mejores decisiones en pro de nuestra salud.
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