El domingo apenas despertaba, pero en la segunda sección del Bosque de Chapultepec el aire ya vibraba distinto. Eran las 6:30 de la mañana del 8 de marzo y el frío matutino de la CDMX no pudo contra el calor de cientos de pasos. Mujeres, hombres y hasta mascotas con correas tensas de emoción se congregaron bajo un lema que flotaba en el ambiente como una promesa: “Correr puede cambiar más que tu ritmo, puede cambiar vidas”.
Era la 5ta Carrera FUTEJE. En la meta no solo aguardaba una medalla, sino la esperanza de quienes luchan contra el cáncer colorrectal. Entre estiramientos y vapor de aliento, se sentía el propósito: recaudar fondos para que la detección oportuna deje de ser un privilegio y se convierta en una realidad para más mexicanos.
Mientras los corredores de 5K y 10K devoraban el asfalto, y las familias avanzaban en la caminata de 1.5K, las cifras recordaban la urgencia de la zancada.
En México, el cáncer no da tregua; es la tercera causa de muerte, con más de 207 mil nuevos casos al año. El colorrectal, específicamente, acecha con 16,082 diagnósticos anuales, ensañándose ahora no solo con mayores de 45 años, sino también con los más jóvenes.
“La detección temprana salva vidas”, sentenció Francisco Freyría, director de la Fundación FUTEJE, con la voz cargada de convicción durante la premiación. Para él, y para la institución que desde 1991 abraza a los pacientes, esta no fue solo una competencia deportiva. Fue un grito colectivo para cambiar la narrativa de una enfermedad que, con más de 8 mil fallecimientos anuales, es de las más letales del país.
Al final, más allá de los cronómetros, el Bosque de Chapultepec fue testigo de que el cáncer se enfrenta en equipo. Porque, como bien recordó Freyría, esta enfermedad sacude a toda la familia, y la respuesta debe ser igual de integral: humana, pronta y llena de vida.



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