Pasarela México–Ucrania: la diversidad y resistencia brillan juntas

La Pasarela Cultural Inclusiva México–Ucrania reunió a modelos con discapacidad y artistas internacionales para celebrar la diversidad corporal, la identidad cultural y la solidaridad a través del arte y la moda.

La Biblioteca de México, en la emblemática Ciudadela, se llenó de color, tradición y emoción durante la Pasarela Cultural Inclusiva México–Ucrania, organizada por Amor Infinito por la Vida junto a la participación cultural de la Casa de Ucrania. Este encuentro unió moda, inclusión y hermandad entre naciones, mientras colocó al centro a los cuerpos diversos y sus historias.

Este año, la pasarela incorporó una dimensión inédita: un intercambio artístico México–Ucrania para dialogar sobre identidad, diversidad y resistencia. Modelos ucranianos portaron prendas mexicanas tradicionales en un gesto simbólico de unión cultural, mientras modelos con discapacidad mostraron que la belleza es múltiple, legítima y profundamente humana.

Una pasarela que reivindica la belleza diversa

Para Andrea Linette, directora de Amor Infinito por la Vida, productora de la Pasarela Inclusiva Amor Infinito por la Vida, este espacio representa más que un desfile:

“Significa compartir el mensaje de que todos los cuerpos son válidos. La sociedad nos ha puesto barreras, tanto de mentalidad como de infraestructura, pero con apoyo y solidaridad podemos lograr lo que queramos.”

Linette recalca que la inclusión no se limita a discursos: en México solo el 3% de los espacios son accesibles, lo cual hace imprescindible abrir plataformas que reconozcan derechos y dignidad.

“Somos modelos discas, y también somos bellas”

Entre los testimonios más poderosos estuvo el de una de las modelos participantes:

“A través de la belleza también encontramos diversidad corporal. Como modelos discas demostramos que no necesitamos tener una corporalidad ‘correcta’. Podemos lucir perfectamente bellas y atractivas con todo y diversidad.”

Otra artista compartió el valor de encontrarse con otras corporalidades diversas:

“Esta experiencia me hermana con otras morras y vatos discas. Reconocer que somos diferentes y que eso también nos une es algo que valoro mucho. Es algo que todos deberían vivir al menos una vez.”

Su mensaje final al público fue claro:

“Que disfruten, que todo esto está hecho con amor y también para gozarlo.”

La discapacidad sin miedo: una realidad que nos toca a todos

Una de las voces invitó a replantear la forma en que la sociedad mira la discapacidad:

“No quiero que la gente empatice desde el miedo de ‘a todos nos puede pasar’. La discapacidad no se debe ver como tragedia. Se puede vivir feliz, alegre, disfrutando tu atractivo y tu potencial con una diversidad funcional.”

Un espacio construido desde el amor, la dignidad y la formación humana

La productora de la pasarela inclusiva de Amor Infinito por la Vida, Verónica Pineda González — compartió la visión y corazón detrás del evento:

  • No es una pasarela cultural, sino una pasarela inclusiva cuya esencia es dar protagonismo a modelos con discapacidad.
  • Este año integró lo cultural debido al intercambio México–Ucrania.
  • Su objetivo central es generar espacios reales de visibilidad, respeto y dignidad.

“Es una pasarela llena de amor, esperanza y fe. Nuestros modelos con discapacidad dan todo lo que son —vida, amor, esfuerzo— para que el público vea que merecen ser tratados igual que todos los ciudadanos.”

Sobre el impacto en el público, expresó:

“Hoy se llevan un evento 100% inclusivo, donde todas las discapacidades fueron consideradas tanto en el modelaje como en la experiencia para el público.”

El público también se transforma

Las maquillistas voluntarias compartieron su experiencia:

“Nos impresionó ver que las personas con discapacidad son totalmente libres de hacer lo que quieren. Las chicas modelo nos decían que se veían hermosas. Ser parte de esto fue muy bonito para nosotras.”

Este tipo de testimonios confirma que la inclusión transforma también a quienes acompañan, observan y aprenden.

México y Ucrania: un puente a través del arte

La colaboración con la Casa de Ucrania en México añadió Pineda; una capa de significado: la solidaridad no tiene fronteras.

Modelos ucranianos y mexicanos compartieron escenario, mezclando tradiciones, identidades y mensajes de esperanza.

El arte funcionó como puente entre dos países que, desde realidades muy distintas, coinciden en la defensa de la dignidad humana.

Un cierre que deja huella

La Pasarela Cultural Inclusiva México–Ucrania no solo celebró la tradición textil de ambos países, sino que reivindicó la belleza y dignidad de los cuerpos diversos.

Recordó que la inclusión no se dice: se construye. Con espacios accesibles, con respeto, con representación, y con la certeza de que todos tenemos un lugar en el escenario.

Ese día, en el Patio Octavio Paz, quedó claro que: todos brillamos cuando brillamos juntos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *