Dolor crónico y calidad de vida

Redacción: Itzel Luna

Se considera que un dolor pasa a ser crónico cuando dura más de tres meses, si sigue presente o se repite un mes después de curar la enfermedad o si la lesión no cicatriza y ctualmente existen múltiples causas que pueden explicar el dolor crónico, incluyendo las lesiones y los daños en el sistema nervioso, las infecciones, los trastornos musculoesqueléticos o las cirugías mal curadas.

Lamentablemente este tipo de dolor si repercute en la calidad de vida de quienes lo padecen, ya que limita su capacidad para llevar a cabo las tareas cotidianas y participar en actividades sociales.

Además, la constante presencia del dolor también puede derivar en problemas de salud mental como estrés, ansiedad y depresión, y puede afectar severamente el estado de ánimo de los pacientes.

Es por ello que actualmente se ha venido trabajando en diferentes opciones que puedan ayudar en el manejo del dolor crónico, y a continuación te presentamos algunas de ellas.

En primer lugar, están las terapias farmacológicas ya que proponen el uso de medicamentos específicos con la finalidad de reducir el dolor y mejorar el bienestar. Los más habituales son los analgésicos, que se dividen en tres grandes grupos: no opiáceos, opiáceos o narcóticos y secundarios.

En segundo lugar se encuentran las terapias físicas y el deporte, ya que también son considerados como un gran aliado en el manejo del dolor.

Los ejercicios más recomendados son aquellos con una intensidad baja o moderada, que se centran en el movimiento suave y controlado de todo el cuerpo. Entre ellos destacan actividades como caminar, ir en bicicleta o nadar, además de prácticas como el yoga o el pilates.

Los ejercicios de estiramientos y movilidad articular también son importantes, ya que ayudan a mantener la flexibilidad, reducen la tensión muscular y mejoran la circulación del líquido sinovial, el fluido que amortigua los movimientos de los huesos y permite que se desplacen sin dolor.

Por otra parte, las terapias físicas recomendadas también incluyen técnicas de relajación. Según varios estudios, algunas de las prácticas que pueden mitigar el dolor son: el mindfulness, la respiración profunda y la meditación o visualización.

Finalmente, pero no menos importante están las actividades como la fisioterapia, los masajes y la terapia cognitivo-conductual.

Sin embargo, es importante aclarar que además de las terapias anteriormente mencionadas, quienes padecen dolor crónico pueden mejorar su calidad de vida al aplicar pequeños cambios en su rutina, como lo son el autocuidado, la sana alimentación, el descanso, la gestión de estrés y la relajación diaria.

Entonces ya lo sabes, si padeces de algún tipo de dolor crónico estás son algunas opciones que podrían servirte a sobrellevarlo, solo no olvides consultar antes a tu médico de cabecera, nunca estará de más acercarse a los profesionales.

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