Un año de la explosión en La Concordia y el invaluable trabajo de Michou y Mau

Redacción Carlos Villa 

El 10 de septiembre del año pasado el oriente de la Ciudad de México, específicamente en el Distribuidor Vial La Concordia en Iztapalapa, vialidad que le da acceso a miles de mexiquenses que son la clase trabajadora de la capital, experimentó una tragedia que cimbró, al igual que muchas otras en septiembre, en la memoria colectiva de los mexicanos.  

La explosión de una pipa que contenía gas LP en este lugar dibujó una impactante columna de fuego en la zona metropolitana, ocasionando que los automóviles que circulaban alrededor prácticamente se quemaran al instante, que los usuarios del transporte público rápidamente salieran, y que todos a lo largo del perímetro evitaran ser consumidas por el fuego. 

Lo anterior ocasionó que los hospitales públicos del oriente evidenciaran su incapacidad de atender simultáneamente a pacientes en condiciones de urgencia, la falta de regulación al transporte que circula con material peligroso y muchos desórdenes en la administración pública, pero también evidenció la solidaridad de organizaciones civiles que le tendieron una mano a quienes más lo necesitaban. 

La historia de Jazlyn y Uriel, pequeños que hoy están vivos en colaboración con la ayuda de la Fundación Michou y Mau para Niños Quemados I.A.P demuestran que ante las tragedias que suceden en la ciudad, la distintiva solidaridad de los mexicanos si de tender una mano amiga se trata siempre estará ahí. 

Mediante un comunicado, Virginia Sendel e Iturbide, Presidenta y Fundadora del organismo de la sociedad civil mencionó ante redes sociales como durante este año han brindado acompañamiento a los dos pequeños lejos de buscar reflectores o titulares en redes sociales. 

Uriel, el pequeño de ya dos años que tuvo la lamentable experiencia de estar en el momento de la explosión, mediante patrocinios y los apoyos que Michou y Mau han entregado, el menor cuenta con prendas de presoterapia para someterse adecuadamente a este procedimiento no invasivo. 

La presoterapia utiliza la presión del aire de manera controlada para lograr estimular la circulación en la sangre. La fundación también informa que Uriel ha tomado sesiones de cirugía láser para contrarrestar los efectos de las quemaduras en su cuerpo. 

Jazlyn de 3 años además de ser acompañada por Michou y Mau en estos procedimientos al igual que Uriel, recibe asistencia y asesoramiento médico en hospitales especializados. La imagen de su abuela dando la vida por salvar a la pequeña hizo que la historia se viralizara en redes sociales y llegara a las manos correctas. 

Hasta este momento, los familiares han dado poca información para los medios y a la cobertura de un año de la tragedia, mencionan que quieren mantener la privacidad de los pequeños de manera segura.  

Desde hace 27 años, Michou y Mau nace como una institución de Asistencia Privada dedicada a brindarle asistencia a niños mexicanos con quemaduras severas que no recibieron un acompañamiento médico adecuado desde el inicio.  

Michou logró rescatar a dos de sus hijos del fuego, pero fallece al intentar rescatar a Mau y a Camilia, Mau también falleció por la falta de atención médica en el momento y Camila logró su recuperación gracias a un buen acompañamiento en Galveston, Texas.  

Los orígenes de esta fundación nos recuerdan lo importante que es siempre contar con una mano amiga en la sociedad civil, pues ante eventualidades que escapan de nuestro control, toda ayuda siempre será bien recibida.  

A un año del trágico incidente en La Concordia, familiares, amigos y seres queridos que perdieron a alguien a causa del fuego se reunieron la tarde de este jueves para realizar un homenaje en honor a ellos. Al terminar, compartieron alimentos e intercambiaron reflexiones sobre lo ocurrido. 

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