Cada niño que nace trae consigo un universo de posibilidades, un lienzo en blanco listo para ser coloreado con sueños y risas. Sin embargo, para aquellos que llegan al mundo con labio y paladar hendido, el camino puede parecer empedrado. Es aquí donde Centro de Atención Integral de Labio y Paladar Hendido Centro SUMA AC extiende su mano, actuando como un faro de esperanza que ilumina la travesía hacia una vida plena e inclusiva.
Fundada en 2013 por un grupo de médicos y terapeutas entusiastas, Centro SUMA no sólo repara tejidos; restaura sueños y fortalece espíritus. Nora Enzastiga Acosta, directora de la institución, describe su labor no solo como un trabajo médico, sino como una misión de vida que “te llena el alma, el corazón y el espíritu”.
Un Puente Integral Hacia la Plenitud
El corazón de Centro SUMA late al ritmo de un modelo de atención integral, diseñado meticulosamente para acompañar al paciente desde sus primeros días de vida hasta los 20 años de edad. Es un puente sólido que conecta la necesidad con la solución, dividido en tres etapas vitales:
Etapa 1 (pre-quirúrgica): Tratamientos dentales, nutrición, pediatría, genética y foniatría preparan el terreno para el florecimiento.
Etapa 2 (cirugía) El momento crucial donde la pericia médica transforma vidas, realizando reconstrucciones de labio y paladar, tubos de ventilación e injertos. Es el arte de unir lo que un día estuvo separado.
Etapa 3 (Post-quirúrgica): A diferencia de otros proyectos que terminan con la cirugía, Centro SUMA permanece. El seguimiento continuo que asegura que cada sonrisa recién formada perdure y brille con fuerza.
“Somos integrales”, enfatiza Enzastiga Acosta. “Un paciente con labio y paladar hendido puede tener más de una cirugía a lo largo de su vida, y nosotros caminamos con ellos todo el sendero”.
El Efecto Onda: Creciendo con Transparencia
El impacto de Centro SUMA es comparado por su directora con “las olas cuando tiras una piedra al río”: un círculo virtuoso que crece y se expande con transparencia, ética y profesionalismo.
La institución, reconocida como donataria autorizada, subsiste gracias a la generosidad de aliados estratégicos como Miniso, Super Naturista, el Museo Memoria y Tolerancia y Fibra UNO, así como donativos del público general. Las cuotas de recuperación que aportan las familias son simbólicas (desde 90 pesos), diseñadas bajo un esquema de corresponsabilidad que fomenta el compromiso mutuo.
Los resultados hablan por sí solos: la meta de 120 cirugías para 2025 será superada en un 16%, y 462 pacientes activos han recibido atención solo en lo que va de año, provenientes principalmente de la CDMX, Estado de México, Hidalgo, Guerrero, Oaxaca y Veracruz.
Una Invitación a Ser Parte del Milagro
Centro SUMA ha forjado alianzas vitales con hospitales de prestigio como el Hospital Escandón IAP, Fundación Hospitales MAC, la Clínica Corta Estancia Polanco y el Hospital Infantil Privado, optimizando recursos para maximizar el impacto.
“Este es un proyecto que vale la pena sumarse”, concluyó Nora Enzastiga Acosta. “En dos o tres horas de cirugía, le cambias la vida no solo al paciente, sino a la familia, a su entorno y a la sociedad. El agradecimiento de un padre o la sonrisa de un niño son recompensas que no se obtienen en ningún otro lugar”.
Centro SUMA invita a la sociedad a unirse a esta noble causa, a compartir la misión y a invertir en el tesoro más grande de México: su niñez.



Deja un comentario